Ensamblajes que respiran
Espiga y mortaja, colas de milano y cajas ajustadas permiten mover la madera sin fracturas, evitando herrajes excesivos que introducen rigideces peligrosas. Las fibras se alinean con esfuerzos previstos, los nudos se respetan, y los apoyos descansan sobre piezas intermedias que distribuyen cargas. Las uniones, protegidas del goteo directo, trabajan con aceites, breas y cales que sellan sin plastificar, permitiendo un ciclo de secado constante y predecible.